22 jun. 2011

El señor de las moscas de William Golding

  El libro (que es una llamada de antención contra la maldad humana y una crítica a la absurdidez de la guerra) es demoledor en solo 198 pg. No por lo que cuenta, que es muy normal ...si no que lo que narra es aterrador de puro lógico y común: una decisión conduce a otra y de repente terminas envuelto en algo que te sobrepasa y no recuerdas como has llegado hasta allí.

Nosotros tan civilizados, tan acostumbrados al asfalto, basta que nos ponga en otro entorno para perder hasta la identidad...y es que en la mitad del libro se me pusierón los pelos de punta al recordar que yo vivi una situación esas:
Una escursión que nos perdimos en el monte, como a mil metros de altitud nos sorprendió la tormenta sin ni siquiera chubasqueros....los rayos rompía la pared de la montaña a excasos metros, éramos más de 20 y nos juntamos en el centro, queriendo sentir el mutuo contacto ...nos pasamos toda la lluvía cantando ni recuerdo qué, porque sólo queríamos escuchar algo diferente: a los rayos, a nuestros corazones acelerados y pensar en otra cosa que no fuera nuestra indefensión...nuestro miedo a morir (porque te decías: ¡que tontería no voy a morir! pero...ese rayo ha pasado muy cerca, y si...¿y si de verdad no puedo bajar de aquí?). Conseguimos bajar, claro...(justo cuando ya estaba reunido el equipo de emergencias y rescate).

Que fácil olvidamos...TODO.

Frases del señor de las moscas de William Golding

-Quería decir que la gente nunca resulta ser del todo como uno cree que es.

- Me da miedo -dijo Piggy- y por eso le conozco. Si alguien te da miedo, le odias, pero no puedes dejar de pensar en él.

- Las mejores ideas son las más sencillas.

4 comentarios:

Warbriel dijo...

Bastante bueno, de hecho. Yo lo leí con... once o doce años e incluso entonces me dejó mal cuerpo. La alegría con la que empiezan a matarse los críos pone los pelos de punta...
Lo más escalofriante es cuando se asilvestran del todo y empiezan con lo de "Mata a la fiera, córtale el cuello, derrama su sangre" y se cargan "sin querer" a uno.

Galtzagorri dijo...

Un libro revelador sobre la naturaleza humana, me encantó. Fue el primer libro desde que era pequeña que consiguió hacerme pasar verdadero miedo. Es estremecedor, se me ponian los pelos como escarpias al leerlo. Pero lo verdaderamente aterrador es que lo que cuenta puede ocurrir verdaderamente en la realidad.

aoi dijo...

Lo leí hace más de 20 años y no he podido olvidarlo...inquietante, si aceptías una recomendación sobre un libro similar en temática a este, os diré que "Quemad las semillas, fusilad a los niños" de Oé Kenzaburo también Premio Nobel como Golding.
Merece la pena leerlo para compararlo con este. La lectura de ambos se enriquece con la comparación de cómo 2 autores tratan temas similares, con conclusiones sociales muy distintas. Por si os he picado la curiosidad a cerca de Oé Kenzaburo:
http://niponcafe.blogspot.com/2009/12/restauracion-nueva-novela-de-oe.html
Felicidades por el blog.
Ja mata ne!

un libro abierto dijo...

Uff Warbriel, Galzagori si lo hubiera leido de pequeña creo que me habria traumatizado jajajaja

¡Gracias por la recomendació Aoi!