10 ene. 2010

El baron rampante de Italo Calvino

Novela que representa, como ninguna que he leído hasta ahora, lo lejos que se puede llegar por una cabezonería. Es una historia divertida de un hombre que se empeñó en ser él mismo con independencia del camino trazado por la sociedad y como fue tachado de loco mientras se movía entre la envidia y la admiración de los demás.


Frases del Barón rampante:

Parecía la única que conseguía aceptarlo como era, quizás porque no intentaba buscar una explicación.

  • Las empresas que se basan en una tenacidad interior deben ser mudas y oscuras; a poco que uno las declare o se glórie de ellas, todo parece fatuo, sin sentido e incluso mezquino.
  • Siempre tenía necesidad de enfadar a alguien para hacerse valer.
  • Qué desgarramiento es vencer y saber, que ya se ha comprometido uno a continuar por el camino elegido y no se conocerá la via de escape del que fracasa.
  • Incluso cuando parecen pocos palmos, un viaje puede quedar sin retorno.
  • Los ruídos tiran unos de otros.
  • La curiosidad por encontrarlo se le pasó (...) fué precisamente entonces cuando lo encontró.
  • Uno de esos inseguros impulsivos o impulsivos inseguros que parecen que no saben aprovechar nunca el momento justo y en cambio atinan siempre.
  • Las asociaciones hacen la hombre más fuerte y ponen de relive los mejores datos de las personas (...) mientras que viviendo solo y por tu cuenta ocurre lo contrario, que se ve la otra cara de la gente, esa por la que es preciso tener siempre una mano en la guarda de la espada.
  • Cuando el problema común ya no existe, las asociaciones no son tan buenas como antes, y más vale ser un homre solo que un jefe.
  • Contaba (...) historias que, de verdaderas, al contarlas se volvian inventadas, y de inventadas, verdaderas.
  • La locura es una fuerza de la naturaleza, para bien o para mal.
  • Si levantas un muro, piensa en lo que queda fuera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HERMOSO LIBRO....GRACIAS POR TU BLOG....